lunes, 12 de marzo de 2012

Los tres hermanos


Bacuntaro: Tu pecho late en soledad. Quieras o no siempre vas a estar en el medio, rozando la linea de los tres hermanos. Flotando en la masa siempre ridícula, lejos de la esencia sensible de los sentimientos humanos. Es cierto que dije muchas cosas, también es cierto que dije demasiadas cosas pero nunca quise crear este relleno neutro que opaca la decoración. Ojalá que les sirvan de contraste.
La Secretaria: Los tres hermanos de donde salieron Señor?
Bacuntaro: Experimentos. Son ritmos que cortan deseos. Corrientes de unos pocos para apagarlos a ustedes. Disimuladamente haciendo invisible lo encandilante. Hay Susana, si supieras que el universo no es mío. Si me imaginaras como uno más, no sería yo pero seguiría siendo yo. No puedo controlarte, no puedo controlarlos pero tampoco puedo dejar de escuchar. Y todo el agua que soy puedo dejar de serlo mañana, pero me encontraras en cualquier otro estado. Necesitan el motor de la ola artística lleno de calor, inundandolos para limpiar el superficial piano histórico. Así son los tres hermanos y sus tormentas quienes renacen hace siglos.
La Secretara: Debemos escucharte como El Fraile lo hace.
Bacuntaro: No, El Fraile es uno de ellos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario