Secretaria: Bacuntaro! Aparece, el respeto se esfuma. Viejo soldado sabio, tus aprendices te esperan. Los de antes no son como ahora, si no venis vos piensan que vendrá otro. Sos imprescindible. Incognita esfera voladora que todo lo sabe, te espero. Bacuntaro! Bacuntaro!. Dejame sorda para no poder escuchar tantas pelotudeces. Estoy sola... salvame. Soledad de mi vida. Soledad de la muerte. No quiero ver una pared blanca nunca más. No quiero escuchar ese pitido agudo constante en mi cerebro. No quiero ver esas manchas blancas en mis ojos cuando levanto la vista. Quiero volverme loca! Pero no quiero... De saberlo nunca hubiese venido acá, todos contábamos con tu cuerpo... Cantame una vez más, por favor.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario